Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A pocas horas de la capital, descendiendo por las curvas que llevan al Tequendama o https://jasperrkch493518.bloggerbags.com/45980370/el-refugio-de-lujo-de-la-sabana-vivir-el-lujo-en-cundinamarca